El principio de todo
Con 16 años empiezo a entrenar en el gimnasio. En los primeros tres meses hago una recomposición corporal de 10 kg. Me quedo en el mundo del gym hasta 2024.
No es una historia de éxito. Todavía estoy en medio de ella.
Con 16 años empiezo a entrenar en el gimnasio. En los primeros tres meses hago una recomposición corporal de 10 kg. Me quedo en el mundo del gym hasta 2024.
Dejo el gimnasio y salgo a correr por diversión y por variar. Mi primer objetivo fue poder correr más de 1 km seguido. Lo conseguí, y me fui a casa porque no podía más. Después llegaron los 5km y más tarde los 10km.
El verdadero game changer. Un club de running que fue pilar clave para todo lo que vino después. Aprendo a entrenar de verdad: zonas cardiacas, series, fartlek (lo tenéis explicado en el apartado carrera ;) ). Tantos recuerdos que podría estar todo el día escribiendo.
Desastre total. Empiezo nadando como un abuelito. Con práctica, vídeos y algún consejo de mi tío empiezo a mejorar. Al ser un deporte sin impacto donde el corazón casi no supera las 140 ppm (pulsaciones por minuto), se disfruta un montón una vez le coges el punto.
21 km con un sol abrasador, pero con tantas ganas que el resto daba igual. Crucé la meta y días más tarde siento que el running se queda corto. Quiero hacer más cosas.
Salgo de la piscina y me meto al mar por primera vez. Sin fondo visible, sin referencias, con corriente. Disfruto de nadar en el mar y saludar a los pececillos que en la piscina no existen.
Empiezo a plantearme en serio hacer un 70.3. Las piezas encajan: tengo base de running, la natación va mejorando, y la bici es el siguiente paso. La pregunta ya no es si puedo, sino cuándo.
Hecho. El 70.3 es media distancia: 1,9 km a nado, 90 km en bici y 21 km corriendo. El compromiso ya está firmado. Empieza una nueva etapa en mi vida.
Con el objetivo claro, empiezo a estructurar el entreno en las dos disciplinas que más domino antes de incorporar la bici.
Dos meses fuera. Mantenimiento y trabajo de piernas para no perder la base construida. El entreno no para, solo cambia de escenario.
Vuelvo e incorporo la bici al entreno. Por primera vez entreno natación, ciclismo y running de forma combinada.
Sigo con el bloque completo. La carga aumenta y el cuerpo se adapta a encadenar disciplinas.
Un triatlón olímpico (1.500 m a nado, 40 km en bici, 10 km corriendo) antes del grande. Para aprender transiciones, logística y cómo gestionar la carrera sin llegar a ciegas al Cascais.
El objetivo de todo esto. El resto del camino se sigue escribiendo.
Cascais 70.3 — 17 de octubre de 2026