Las piernas se hunden al nadar crol principalmente por una posición incorrecta de la cabeza y por la falta de activación del abdomen. Cuando la parte delantera del cuerpo se eleva demasiado, la cadera y las piernas caen de forma automática, lo que genera un freno que cansa al triatleta rápidamente. Corregir este fallo mejora la flotabilidad de inmediato y permite avanzar más rápido con menos esfuerzo.
01 — Mirar hacia el fondo de la piscina Llevar la cabeza levantada mirando al frente es el error más común que hunde la parte trasera del cuerpo.
02 — Activar el core o zona central Un tronco excesivamente relajado impide que el cuerpo flote como un bloque único y alineado.
03 — Mantener la patada de crol compacta Dar patadas demasiado profundas o flexionar en exceso las rodillas genera un freno mecánico que hunde las piernas.
04 — Evitar elevar la cabeza al respirar Sacar toda la cara del agua para tomar aire rompe el equilibrio horizontal del nadador.
Solucionar las piernas hundidas al nadar crol transforma la eficiencia en el agua, logrando que el cuerpo se deslice con fluidez para afrontar el segmento de ciclismo sin fatiga acumulada.