Saber cuánto sudas sirve para no beber de menos ni de más. El método es sencillo. Hacerlo bien, un poco menos.
01 — El método más simple es la báscula Según una revisión sobre cómo medir el sudor, la forma más simple y precisa de conocer tu tasa de sudoración de todo el cuerpo es el cambio de peso durante el ejercicio.
02 — Trampa uno: lo que entra y sale El peso también cambia por cosas que no son sudor: lo que bebes, lo que comes y lo que orinas durante la sesión. Hay que sumarlo o restarlo.
03 — Trampa dos: la ropa El sudor que se queda atrapado en la ropa distorsiona el resultado. Pésate con la mínima ropa posible, y seca antes de volver a pesarte.
04 — Tu tasa no es fija Cambia con la intensidad, el calor, la aclimatación, tu forma física, tu tamaño corporal, el sexo, la edad, la dieta y lo hidratado que empieces.
05 — La sal, más difícil de medir La concentración de sodio en el sudor varía mucho según el método de recogida, el momento, cómo se limpia la piel y cómo se analiza la muestra. Un parche comercial no es lo mismo que un análisis de todo el cuerpo.
06 — Cómo hacerlo en casa Pésate sin ropa antes de una sesión de una hora. Apunta lo que bebes. Al acabar, sécate y vuelve a pesarte. Peso perdido más líquido bebido es, aproximadamente, lo que has sudado en esa hora. Repítelo con calor y con fresco: te saldrán números distintos.
Y si todavía estás decidiendo si esto es para ti, pasa por la guía completa de triatlón desde cero.
Fuente: Baker LB (2017), Sports Med, PMID 28332116.
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