"No salgas demasiado rápido" es el consejo más repetido en aguas abiertas. Durante años no tenía un número detrás. Ahora sí.
01 — Los que ganan son regulares En una prueba de 10 km en aguas abiertas, los mejores clasificados nadaron todo el recorrido en torno al 92,7% de su velocidad crítica, que es el ritmo más alto que puedes sostener mucho tiempo.
02 — Los que pierden salen a tope Los peor clasificados salieron al 97% de esa velocidad y terminaron entre el 85% y el 88%. Ganaron unos metros al principio y los pagaron con creces después.
03 — Ojo, son nadadores de nivel Es una prueba de 10 km con nadadores competitivos, no un sprint de triatlón con populares. Pero el mecanismo es el mismo: si sales por encima de lo que aguantas, lo devuelves.
04 — La brazada cambia sin que lo notes En 5 km, la longitud de brazada fue cambiando durante la prueba y la frecuencia subió de forma notable en el último kilómetro. Cuando te cansas, das más brazadas más cortas.
05 — Nadie nada en línea recta Con GPS en cinco nadadores de élite en un 10 km, todos nadaron más de 10.000 metros, con mucha diferencia en ritmo y trayectoria entre ellos y dentro de la misma prueba. Orientarse mal también es ritmo perdido.
06 — Cómo aplicarlo Sal a un ritmo que sepas que puedes mantener. Si al llegar a la primera boya ya vas sin aire, has hecho lo mismo que los que acabaron atrás. Y levanta la cabeza para mirar cada pocas brazadas.
Para ver cómo encaja esto con todo lo demás, lee empezar en triatlón desde cero.
Fuentes: Fujito Y et al. (2025), J Funct Morphol Kinesiol, PMID 40843832. Conceição A et al. (2025), Sports (Basel), PMID 41150470. Pla R et al. (2026), J Sports Sci, PMID 41410548.
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