Del neopreno se habla mucho dentro del agua. Fuera, casi nada. Y resulta que hay dos cosas medidas que contradicen lo que hace casi todo el mundo.
Una pasa en la T1. La otra, en la piscina, meses antes.
Correr con el neopreno a media asta es la opción más cara
Es la estampa clásica de cualquier triatlón popular: sales del agua, te bajas el neopreno hasta la cintura y corres por boxes así, con las mangas colgando.
Se midió el coste fisiológico de correr la transición en distintas condiciones: con el neopreno puesto, quitado del todo, o bajado hasta la cintura (PMID 28149367).
El consumo de oxígeno fue el más alto corriendo con el neopreno bajado hasta la cintura, por encima de cualquier otra condición.
Justo lo que hace todo el mundo.
Por qué pasa
Tiene sentido cuando lo piensas. Con el neopreno a la cintura corres con las piernas metidas en una funda de goma que te limita la cadera, mientras el torso y los brazos van libres compensando.
La zancada se acorta, el movimiento se vuelve torpe, y cada paso cuesta más de lo que costaría con las piernas libres o con el traje entero puesto.
Qué hacer entonces
La conclusión práctica es incómoda pero clara: el término medio es el peor.
- O te lo quitas del todo en cuanto pisas tierra, antes de empezar a correr.
- O lo llevas puesto entero hasta tu sitio en boxes.
Lo que no sale a cuenta es la opción intermedia, que es la que sale sola.
Cuál de las dos te conviene depende de lo larga que sea tu T1. Si la salida del agua está pegada a boxes, quitártelo allí. Si hay doscientos metros de carrera hasta tu bici, plantéate hacerlos con el traje puesto y quitártelo con calma al llegar.
Merece la pena decir lo obvio: esto son segundos, no minutos. Pero la transición es el sitio donde se ganan segundos sin estar más en forma, y eso en un principiante vale más que en nadie.
Practica quitártelo, en serio
El neopreno mojado no sale como el seco. Se pega, hace ventosa en los tobillos y se queda enganchado en el reloj.
Se ensaya en casa: mojándolo en la ducha o con una manguera, y repitiendo la secuencia hasta que sale sin pensar.
La secuencia que funciona, más o menos, es esta:
- Abre la cremallera y baja el cuello antes de salir del agua, en los últimos metros, cuando aún haces pie.
- Saca un brazo entero mientras corres, luego el otro. Los dos a la vez no sale.
- Baja el traje hasta las rodillas de un tirón, no poco a poco.
- Pisa la pernera con el pie contrario y saca la pierna. Repite.
Dos detalles que se aprenden a base de atascarse: el reloj engancha el puño del neopreno, así que o lo llevas por debajo de la manga o cuentas con perder tres segundos ahí; y los tobillos son donde de verdad se atranca, porque es la parte más estrecha y la que más ventosa hace.
De todas las cosas que se pueden mejorar en triatlón, esta es de las pocas que solo depende de repetir y no de estar más en forma.
Y lo que no hay que hacer: entrenar con él en piscina
Parece buena idea. Si voy a competir con neopreno, me acostumbro nadando con él, ¿no?
Se midió, y sale al revés. Entrenar con neopreno en piscina sube la temperatura central y empeora el rendimiento (PMID 38194956).
El problema es la temperatura. Una piscina cubierta suele estar entre 26 y 28 grados. El neopreno está diseñado para aislarte en agua a 16-20. Metes las dos cosas juntas y te estás cocinando: acabas nadando peor y más incómodo, no adaptándote a nada.
Dónde sí tiene sentido acostumbrarse
En aguas abiertas, y a una temperatura parecida a la que vayas a competir.
Ahí sí te acostumbras a lo que te vas a encontrar: la sensación de flotación distinta, la presión en el pecho al respirar los primeros minutos, el agobio del cuello. Ese agobio, por cierto, tiene explicación propia y muchas veces no es pánico.
Si no tienes acceso a aguas abiertas, la alternativa razonable es ensayar la transición con el neopreno —vestirse, mojarlo, quitárselo corriendo— en vez de intentar entrenar la natación con él.
En quién se midió
Los dos son estudios pequeños y con triatletas o nadadores con experiencia, no con principiantes absolutos.
El del coste de la T1 mide consumo de oxígeno en condiciones controladas, no el caos real de una transición con gente alrededor. Lo que aguanta es la comparación entre las tres formas de correr, no la cifra exacta.
Lo que te llevas
- Correr con el neopreno a media asta es la opción más cara de las tres medidas.
- O te lo quitas del todo, o lo llevas entero. El término medio es el peor.
- Quitárselo se entrena en casa, mojado, y es de las pocas mejoras que solo dependen de repetir.
- No entrenes con neopreno en piscina: sube la temperatura central y empeora el rendimiento.
- Para acostumbrarte, aguas abiertas y a temperatura de competición.
La transición no es tiempo muerto. Es la cuarta disciplina, y esta parte se entrena en el salón.
Y si todavía estás decidiendo si esto es para ti, pasa por la guía completa de triatlón desde cero.
Fuentes
- Ciulei M, et al. (2016). Triathlon wetsuit removal strategy: physiological cost of running with a wetsuit. Journal of Human Kinetics. PMID 28149367
- Fujimoto T, et al. (2024). Effect of Wetsuit Use on Body Temperature and Swimming Performance During Training. International Journal of Sports Physiology and Performance. PMID 38194956
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